¿Existe alguna relación entre BATEC y los Centros de Colaboración Pedagógica nacidos en Segovia?

En junio 2026, la estudiante Sança Bagué Aldabó ha defendido su Trabajo de Fin de Grado centrado en la figura de Antònia Simó Arnó (1913-1985), maestra y directora que da nombre a la actual escuela pública de Almacelles (Lleida). Su investigación constituye una aportación a la recuperación de la memoria educativa local y permite profundizar en la trayectoria de una docente que atravesó algunos de los periodos más complejos de la historia contemporánea española: la Segunda República, la Guerra Civil, el franquismo y la Transición democrática. 

Uno de los aspectos más relevantes de la investigación es el análisis de su participación en los cursillos de selección profesional de 1933 en la Escuela Normal de Lleida. Estos cursillos, impulsados por el gobierno republicano, no constituían únicamente un sistema de acceso al magisterio, sino también un espacio de formación pedagógica vinculado a los ideales de renovación educativa del momento, incorporando observación de prácticas escolares, reflexión pedagógica y experiencias inspiradas en los principios de la Escuela Nueva. 

Como sabemos, en la Escuela Normal de Lleida los cursillos estuvieron muy ligados al movimiento de renovación pedagógica BATEC, ya que sus miembros más destacados formaron parte como vocales de los tribunales de los cursillos y/o como formadores. Influidos por las ideas del pedagogo francés Célestin Freinet, este grupo de maestros leridanos impulsó, durante los años de la República, nuevas formas de entender la escuela basadas en la participación activa del alumnado, la cooperación, la imprenta escolar, la correspondencia interescolar y la apertura de la educación a su entorno social. La investigación de Sança muestra que algunos rasgos de la práctica educativa de Antònia Simó —el diálogo con el alumnado, las metodologías activas, el trabajo con el entorno, la importancia de la experiencia directa o su manera de entender a los niños y niñas como protagonistas de su propio aprendizaje— podrían estar relacionados con la formación recibida durante aquellos años republicanos.

Además, el trabajo de Sança plantea una cuestión que abre nuevas líneas de investigación. Durante las décadas de 1960 y 1970, Antònia Simó ejerció como presidenta del Centro de Colaboración Pedagógica de Lérida, Zona 1, participando activamente en unas estructuras de formación docente que reunían a maestros y maestras de diferentes localidades para compartir experiencias, metodologías y reflexiones educativas. La historia de estos Centros de Colaboración Pedagógica sitúa su origen en la provincia de Segovia en 1921, por los maestros Lorenzo del Amo y Norberto Hernanz, con el apoyo del inspector Antonio Ballesteros. Estos espacios nacieron con la voluntad de combatir el aislamiento de los maestros rurales y convertirse en lugares de formación permanente, debate pedagógico y renovación educativa. Posteriormente, durante la Segunda República, se extendieron por numerosos territorios del Estado. Esta coincidencia nos lleva a formular una pregunta especialmente sugerente: 

¿Existe alguna relación entre el espíritu renovador del movimiento BATEC y la tradición pedagógica de los Centros de Colaboración Pedagógica nacidos en Segovia? 

Aunque se trata de fenómenos diferentes y desarrollados en contextos territoriales propios, ambos comparten elementos que merecen ser estudiados con mayor profundidad: la cooperación entre docentes, la lucha contra el aislamiento profesional en un contexto rural, la difusión de innovaciones pedagógicas, la influencia de la Escuela Nueva y la convicción de que la educación podía contribuir a transformar la sociedad. 

Desde esta perspectiva, la trayectoria de Antònia Simó Arnó resulta reveladora. Su biografía parece conectar dos tradiciones educativas que habitualmente se han estudiado por separado, pero que podrían formar parte de una misma cultura pedagógica basada en la colaboración docente, la innovación metodológica y el compromiso con la escuela pública. De esta forma, el trabajo de Sança Bagué, además de recuperar la figura de una maestra ilustre en la historia educativa de Almacelles, abre nuevos interrogantes sobre las redes de renovación pedagógica que atravesaron el siglo XX. Preguntas que nos invitan a seguir investigando las conexiones entre los movimientos educativos republicanos, las formas de resistencia pedagógica durante el franquismo y las prácticas de formación docente que contribuyeron a transformar la escuela desde dentro. 

Quizá, detrás de la historia de Antònia Simó Arnó, encontremos también una nueva pieza para comprender los vínculos entre la experiencia de BATEC en Lleida y la tradición de los Centros de Colaboración Pedagógica iniciada en Segovia. 

Para ello hemos entrevistado al inspector de la provincia de Lleida Josep Domènech y a su mujer Mª Àngels, maestra en la capital, quienes nos explicaron, desde su experiencia profesional, cómo vivieron los Centros de Colaboración.  

VIDEO DE LA ENTREVISTA 

Para quienes deseen profundizar en la historia de los Centros de Colaboración Pedagógica, recomendamos visitar la web de la Cátedra de Estudios sobre la Escuela Segoviana y la Renovación Pedagógica, un espacio de referencia en la investigación sobre la renovación educativa española. Nos hace especial ilusión destacar que en este proyecto participa nuestra compañera de CuSePro, Miriam Sonlleva Velasco, cuya labor investigadora está contribuyendo de manera significativa a la recuperación y difusión de este importante patrimonio educativo. 

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